Luego de tanta especulación puertas afuera y tanto hermetismo dentro del club, finalmente se confirmó que Jorge Almirón será el entrenador de Boca tras la salida de Hugo Ibarra hace casi dos semanas. Mientras Mariano Herrón se hacía cargo interinamente del primer equipo, el Xeneize cocinó la cuestión del nuevo DT a fuego lento y se confirmó que el ex Lanús, Elche y San Lorenzo es el elegido por Riquelme y el Consejo del Fútbol para tomar las riendas del plantel boquense.

La primera opción para el cargo fue Gerardo Martino, quien combinaba una extensa trayectoria en el fútbol mundial y una ideosincracia propia para sus equipos, pero tras el no del Tata, desde Boca buscaron otras alternativas hasta dar con Almirón, quien cuenta con una carrera menor en relación a años y jerarquía que el rosarino pero con algo en común: una impronta propia en sus equipos.

Con salidas por lo bajo con pases entre el arquero y los centrales, el entrenador de 51 años prioriza futbolistas de buen pie y con grandes cualidades técnicas por encima de las cuestiones relacionadas al físico. Además, en sus equipos busca que se avance en bloque para que haya opciones de pase constantes, así como también los pivoteos de los delanteros o del enganche para acercarse a las jugadas construyendo de espaldas al arco rival. El propio Almirón sobre su estilo de juego destaca: «Hay que generar opciones de pase para los que tienen la pelota, intentaremos salir jugando, tener la pelota en nuestro poder«. Y por último, sostiene lo que para él es vital dentro del campo de juego: «Es importante tener una identidad, saber a lo que jugamos y sostenerte de eso«.